1 es más que 9

Recuerdo cuando en el colegio a mi hijo le enseñaron a contar. Sus diminutos dedos le ayudaban a no descontarse y a seguir un orden. Primero el 1, después el 2, y así sucesivamente hasta llegar a extender todos los dedos de las manos para representar el 10. Recuerdo que, cuando llegábamos a un resultado, me decía: “Papá, verdad que 7 son más que 3. Y que 3 es más que 1”. Y jugando a contar todo lo imaginable e inimaginable, aprendió a combinar los diferentes números para contar más allá del 10 y para realizar las operaciones matemáticas básicas. Parecía sencillo.

El problema llegó un tiempo después, cuando leí en las noticias que el Gobierno español pagó, con nuestro dinero e hipotecando nuestro futuro, alrededor de 9.000 millones de euros para rescatar, sanear y nacionalizar a Nova Caixa Galicia, una entidad a punto de la quiebra debido a la pésima gestión realizada por sus administradores con el beneplácito del Banco de España y de unos políticos corruptos a los que el Prestige debió guardarles un camarote a bordo. Dicha compra, tal como nos la vendieron, era una gran operación financiera porque así el Gobierno la podría vender un tiempo después por un importe mayor. ¡Caray! – pensé – ¡Sí que saben hacer negocios estos dirigentes!

Mi sorpresa vino cuando en diciembre de 2013 leí que el Gobierno vendió esta entidad, a priori “saneada”, por 1.000 millones de euros. No lo entiendo. ¿Pagar 9.000 millones por algo que vendes poco después por 1.000? ¿Dónde está el negocio? ¿Dónde se ha roto la cadena de la secuencia numérica? ¿Cómo le explico yo a mi hijo que 9 ya no es más que 1? Y fue precisamente él quién me lo explicó:

  • Mira papá – me dijo – si yo compro con mi dinero 9 caramelos, se los regalo a un amigo y él me devuelve 1 como gratificación, yo he perdido 8 caramelos. Pero si estos 9 caramelos los pagas tú y me los das, yo se los regalo a un amigo y él me devuelve 1 como gratificación, yo he ganado 1 caramelo.

Total, que 1 sí que es más que 9 pensé. Aunque no para todos.

Pero la nueva secuencia numérica iniciada por el Gobierno no termina aquí. Casi ocho meses después, el BBVA ha realizado una operación similar con CatalunyaCaixa, una entidad rescatada con 14.000 millones de dinero público (9.000 del Fondo Europeo y 5.000 del Gobierno de España) y vendida al banco de Francisco Gonzalez por poco más de 1.000.

Lo dicho, 1 es más que 9. Y visto lo visto, 1 también es más que 14.

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La empresa QR

La primera vez que vi un código QR le eché una fotografía con el móvil. Había oído que al fotografiarlo lograbas acceder a la información que escondía en su interior. La respuesta fue tener una instantánea de una sucesión de cuadrados negros y blancos dispuestos en un espacio limitado. Guardé la fotografía en la galería de imágenes y traté de abrirla desde allí. La respuesta siguió siendo la misma. Un conjunto de pequeños cuadrados monocromáticos sin más.

Pensé, algo estoy haciendo mal. Y me cuestioné que las herramientas que había estado utilizando hasta entonces no servían para descifrar un código QR. Debía ir un paso más allá y utilizar algo que hasta el momento desconocía. La tecnología avanzaba muy rápido y debía aprender a utilizar otras aplicaciones que hasta el momento no me había planteado ni que existieran. Indagué y encontré la herramienta adecuada para acceder a su información. Mis conocimientos anteriores eran insuficientes para poder aprovechar todo lo que me ofrecía esa unión de cuadrados sin sentido.

Ese día entendí que si no dispones de las herramientas adecuadas, no lograrás aprovechar el gran valor de un código QR: la información que esconde bajo su gris apariencia. Una apariencia robusta, cuadrada, encasillada en un espacio finito y que sólo adquiere valor si aprovechas los recursos que intrínsecamente oculta detrás de su piel estática y fría. Una piel creada por la lógica y la razón, que responde a la necesidad de simplificarnos la vida dejando de ejercitar nuestras neuronas para memorizar conceptos que nuestro Smartphone se encarga de almacenar. Pero si nos atrevemos a mirar en su interior, veremos que se mueve. Que tiene vida propia. Que lo realmente importante está allí. En lo que a priori no se ve. Se intuye, pero no se ve. Que su apariencia externa es sólo una fachada que tiene sentido sobre un fondo claro. Pero si el fondo es oscuro, sólo se ven los cuadrados blancos y la imagen queda distorsionada. Se pierde. Y con ella, la función para la que fue creada.

Codi QR Consultoria Constructiva

Toda empresa u organización es como un código QR. Una fachada externa inscrita en forma de nombre en una hoja del Registro Mercantil y, a veces, grabada en la puerta de la entrada de la sede central. Pero esa empresa, por sí sola, no sirve para llevar a cabo la actividad para la cual fue creada si no somos capaces de mirar en su interior. Debemos acceder a lo que se esconde detrás de una primera apariencia tan estudiada como frágil. Debemos acceder a las personas que conforman esa empresa. Las que hacen posible que sea un negocio. Las que conocen sus entrañas mejor que nadie. Las que constituyen el valor principal de la empresa. Porque son ellas las que, con sus conocimientos, experiencia, implicación y voluntad, pueden hacer posible que la empresa innove, mejore, crezca y siga evolucionando.

Porque, tal como decía Peter Drucker, innovar es encontrar nuevos o mejorados usos a los recursos de que ya disponemos. Y si no aprovechamos los recursos de que disponemos y el valor de todos los miembros de la plantilla, seguiremos pagando salarios y desperdiciando talento.

El libro más vendido de Sant Jordi

Diada de Sant Jordi

El pasado 23 de abril tuve la suerte (y la osadía) de disfrutar de una Diada de Sant Jordi muy especial. Desde dentro. Desde las entrañas. Desde las siete de la mañana hasta las diez de la noche. De pie. Observando como miles de vidas pasean mientras otras caminan. Como algunas van mientras otras no saben ni de dónde vienen. Este año viví la Diada desde una paradeta en Plaça Catalunya en la que sólo se exponía el libro The Green Ones. El objetivo no era vender libros, era despertar el interés y darse a conocer para que cada día más personas quieran leerlo. Objetivo más que cumplido.

Imitando a Grego, el personaje que da vida al protagonista del libro, decidí tomar la iniciativa, ser creativo, actuar con conciencia y poner el 100% de mi parte para lograr el objetivo.

No podemos obtener el 100% del resultado si no nos implicamos en la misma proporción. Como dijo Einstein, “si quieres resultados diferentes, haz cosas diferentes”.

Y con ese lema y una maleta cargada de ilusión, me dispuse a montar la paradeta en la puerta de unos conocidos grandes almacenes que sólo te dan y te hacen sombra durante las primeras horas del día.

Lo mejor de estar en primera línea es el contacto cercano con la gente. Con aquellas personas a quién te diriges cada día y que te brindan vivencias extraordinarias. Como el momento en el que la cuidadora de un chicho tetrapléjico con una enfermedad degenerativa me pidió que le contara al chico el argumento del libro.

Sus ojos se fueron iluminando y fue dibujando una sonrisa en su cara que dio paso a unas carcajadas, probablemente sonoras en el pasado, envueltas por un rostro encendido por la ilusión. Ese es el valor del libro. El valor de lo que transmite. El valor de lo que puede llegar a movilizar.

Un valor que va más allá de lo que pueden significar unas simples palabras dispuestas ordenadamente sobre un papel. Un valor que se intuye tan profundo como cada uno esté dispuesto a adentrarse en su conciencia y que no tiene nada que ver con su precio. Eso se lo dejo para aquellos que entienden el arte de la escritura como un negocio en el que vender libros es más importante que leerlos.

Por cierto, hablando de ventas de libros y de listas varias que se publican en fechas tan señaladas como ésta. El libro más vendido de la Diada en número de ejemplares totales es el de Jonas Jonason La analfabeta que era un genio de los números.

En la paradetade los mismos almacenes sombríos de antes que tenía a mi lado se vendieron veintiún ejemplares del citado libro. Si tenemos en cuenta que The Green Ones llegó en forma de regalo a veinticuatro hogares más desde un humilde puesto provisional que buscaba el equilibrio sobre caballetes, podríamos llegar a la conclusión que si se hubiese vendido en todas la paradetas, su repercusión sería extraordinaria. Esa es una de las grandes ventajas de que TGO sea autoeditado, que transmite, motiva y llega más allá de las ventas.
Mi más sincera enhorabuena a Jonas Jonason, un escritor fantástico.

Capítulos gratuitos (pulsa sobre la portada del libro para descargarlos)
Portada The Green Ones Digital
Si quieres comprar el libro pulsa sobre el siguiente enlace:

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